Arquitectura, universidad y precariedad (artículo de C.Marin)

España está llena de escuelas de arquitectura, durante el boom de la construcción, o la burbuja del ladrillo, se abrieron escuelas de arquitectura en casi todas las provincias del estado. Esto en la actualidad significa cientos de titulados en arquitectura al año saliendo a un mercado laboral inexistente. No se buscaba la excelencia y la competitividad, se buscaba reventar el mercado, mucha mano de obra y barata. A mayor número de titulados, menos valor tiene un arquitecto.

¿Pero cómo funcionan las escuelas de arquitectura? ¿Cómo se convierte un arquitecto en profesor?

Para ser profesor universitario en pleno derecho, es decir profesor titular, es necesario haber realizado una carrera académica y eso significa lo siguiente:

-Primero, poseer un título de grado superior (6 años si uno es buen estudiante, carece de vida social o posee un buen cojín económico familiar lo suficientemente mullidito para no necesitar trabajar durante ese tiempo)

– Segundo, realizar un máster universitario con su correspondiente tesina (de 1 a 2 años dependiendo del máster)

-Tercero, un doctorado, lo cual incluye escribir la tesis y presentarla (actualmente esto significa un máximo de 4 años)

Una vez conseguido todo esto hay que pasar a la fase de acreditación, un proceso durante el cual hay que demostrar la capacidad investigadora del futuro profesor. Es decir, hay que publicar artículos de investigación – que no tienen nada que ver con artículos de opinión en revistas de divulgación o en dominicales-, participar en congresos frente a otros académicos y presentar trabajos documentados y contrastados – que no tienen nada que ver con asistir a charlas en las que uno habla de sus últimos proyectos enseñando bocetos dibujados en servilletas, o las maquetas que han realizado sus becarios-, participar en publicaciones dentro del ámbito académico o profesionales – que es totalmente diferente a autopublicarse sus propias obras- y además haber dado un mínimo de 5 años de clases en una universidad pública (más si se trata de una privada). Después de todo esto, y sólo entonces, se podrá presentar a una plaza de profesor titular, y entonces ganarla o no ganarla.

Pero para eso es necesario que se convoque la plaza. Actualmente, y debido a la grave situación económica que atraviesa el país y a los recortes presupuestarios que están afectando a las universidades públicas, no se convocarán plazas de profesores titulares durante los próximos años (en algunos casos se han llegado a hablar de 10 años). Esto significa que todas aquellas personas que se hayan estado preparando para este proceso ya sea  a base de hipotecarse durante tantos años de estudios o por el contrario que haya conseguido una maravillosa beca de Formación de Personal Universitario (FPU) o Investigador (FPI), en estos momentos no les va a quedar más remedio que echar currículum en otras universidades de otros países (lo que comúnmente se conoce como fuga de cerebros).

Sin embargo hay algo que no es del todo cierto. No es cierto que a partir de ahora no se vayan a convocar más plazas, la realidad es que hace muchos años que no se convocan plazas de profesores titulares. Incluso cuando éramos fantásticos, ricos y maravillosos y abríamos universidades por todo el territorio no se convocaban plazas de titulares.

Hay departamentos en la Escuela de Arquitectura de la UPC en los que hace más de 10 años que no se convoca plaza alguna. ¿Y cómo vive, o sobrevive, una universidad sin convocar plazas de titulares? ¿qué pasa con el relevo generacional, con las jubilaciones y las defunciones? Para todo ello, hay un comodín: El Profesor Asociado.

El profesor asociado es un profesional titulado – no doctor- que es contratado temporalmente por la universidad para que a través de sus conocimientos profesionales y sobrada experiencia laboral dé unas determinadas clases relacionadas con su campo durante un tiempo concreto y a través de un contrato temporal. Ésta es la teórica función del profesor asociado. Esto permite acercar a los profesionales y a las empresas de renombre durante un tiempo a las aulas para compartir conocimiento con los estudiantes, sin necesidad de publicar ni un solo artículo ni asistir a un solo congreso. Su contratación es infinitamente más sencilla que la de un titular, ya que prácticamente se otorga a dedo… o en presencia de un pequeño tribunal en el mejor de los casos, y con previa convocatoria “pública”.

En realidad esto se ha convertido en una sub-forma de contratación barata que infla de personal las universidades. En la escuela de arquitectura de Barcelona de la UPC hay cerca de un 60% de profesores asociados, es decir, personal que en el mejor de los casos cobrará 500 € al mes y en el peor de los casos unos 300 € y cuyo contrato ha de ser renovado anualmente. No son funcionarios pero les afectan todos los recortes de los trabajadores públicos, desde la reducción del 5% hasta la supresión de la paga extra de Navidad. Estos profesores, lejos de ser profesionales de renombre son doctorandos o doctores que esperan su oportunidad para convertirse en titulares, dan clases a grupos enteros, poseen su propio programa de clases, corrigen exámenes, tienen horas de consulta y procuran llevar cierta carrera académica paralelamente por si acaso algún día se convoca una plaza. En su tiempo libre, tienen que buscarse un trabajo con bastante libertad horaria que les permita llegar a fin de mes con algo de dignidad.

Es decir, trabajan como un profesor titular al módico precio de un reponedor del Mercadona.

La universidad se ha ido engordando y engordando a base de estos profesores jóvenes con contratos de mierda a los que el canto de sirena de la vinculación académica, el prestigio curricular y sus energías y buenas maneras les mantienen en su puesto. Se pueden encontrar tanto en el Departamento de proyectos (donde parece que se reproduzcan por esporas, o que prime la consanguinidad), en matemáticas, dibujo, estructuras e historia. Es decir, en todas partes.

Este proceso de precarización del mundo universitario lleva años realizándose y no es nada que tenga que ver con la crisis actual que pasa el país. Los directores de los departamentos parecen despertar ahora del sueño de una noche de verano cuando en realidad hace más de una década que vendieron su herencia por un plato de lentejas, o en este caso por 2 profesores asociados. Porque eso es exactamente lo que valía un catedrático jubilado, o uno muerto: 2 profesores asociados. Es decir, cada vez que hubiese sido necesario convocar una plaza de titular la Universidad ofrecía a cambio 2 plazas de asociados, que sumando los sueldos de los dos no llegarían ni a la mitad de un profesor titular sin antigüedad, pero ambos cubrirán con creces la demanda lectiva (y sin necesidad de –en teoría- publicar un mísero artículo y mantener ninguna línea de investigación abierta).

La universidad de la excelencia es en realidad un todo a 100.

Y ahora que se ha reconocido en voz alta que no se convocarán plazas y que hay que recortar y reducir gastos ¿qué es lo que hace la universidad? Se deshace de la carga más ligera y con menos poderes y derechos: los profesores asociados.

Eso sí, no se echa a nadie. No hay ni un triste finiquito en la universidad pública. Simplemente no se renuevan contratos. Los profesores más jóvenes se van a la calle, o ven reducidos sus contratos al máximo, pero manteniendo de tapadillo las horas porque alguien tiene que dar las clases. Todavía la universidad, ni la escuela de arquitectura ha hecho público el número de profesores asociados que han sido cesados o que han visto su contrato menguado, ni los que viven bajo la incerteza de qué será de ellos el próximo año. Ni tampoco explica por qué en lugar de forzar jubilaciones de profesores que no cumplen su contrato y promover la contratación de jóvenes académicos para ir realizando el relevo generacional, decide echar a profesores jóvenes con un contrato irrisorio que no ofrecen ningún tipo de ahorro real.

Es como si para ahorrar, en lugar de darse de baja del club de golf uno dejase de comprar papel higiénico.

Artículo de Celia Marin Vega
Profesora asociada de la ETSAB, Departamento de Composición.

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23 Responses to Arquitectura, universidad y precariedad (artículo de C.Marin)

  1. Retroenllaç: Arquitectura, universidad y precariedad

  2. Etsabera says:

    Se puede decir más alto, pero no más claro…. Te felicito porque pocos compañeros tuyos serian capaces de publicar algo así, en esta escuela la crisis y la autocritica es algo inexistente en buena parte del personal, pasan los años pero los profesores siguen con los mismos discursos de hace 10….

  3. DeP says:

    Gran artículo Celia. La precariedad laboral que sufren los profesores asociados es un aspecto más de la precarización progresiva de toda nuestra profesión.

  4. Silvia says:

    Teniendo en cuenta que los profesores, investigadores y la mayoría de los becarios se escogen por enchufe directo (¡te eligo a tí!) o enchufe indirecto (Concurso oposición), no me dan ninguna pena por sus condiciones laborales.

    Igualdad para todos en la universidad pública YA, que hace tiempo que es una vergüenza.

  5. Silvia says:

    (Antes de que venga nadie a criticarme por mi ortografía, que yo también lo suelo hacer.. sí se escribe elijo y me he equivocado. Perdón)

  6. Anònim says:

    Tranquila Silvia, a mi tampoco me da ninguna pena tu patetica ortografía.

  7. Silvia says:

    A ver, yo misma me he corregido, y aunque no lo hubiera hecho, eso no invalida mis argumentos.

    Soy consciente de que quizá mi forma de expresarme no haya sido la idónea, estoy bastante quemada con este tema porque fui bastante tiempo becaria en un departamento, sin que me dejaran investigar en nada, mientras veía que a los que cogían para los mejore proyectos eran siempre amigos del jefe. Encima, algunos de los ellos pertenecen al sindicato de arquitectos, y aunque su trabajo me parece muy bueno, me gustaría que miraran un poco “la viga en el propio”. Quizá eran buenos investigadores, pero sinceramente creo que todos los trabajos de la universidad se deberían dar por criterios objetivos.

    Evidentemente mi comentario te ha dolido. Siento si el tono no era el idóneo. Ahora explícame por qué te ha dolido tanto (y dame argumentos mejores que “es que soy uno de los elegidos y me da rabia que me lo critiquen”).

    El país va mal porque siempre ha habido corrupción y enchufismo a todos los niveles. Va siendo hora que lo aceptemos y entonemos el mea culpa, aunque no nos beneficie.

    PD: se escribe “patética”, aunque eso no cambie nada.

  8. Silvia says:

    Por supuesto, defiendo a todo becario o investigador que se haya ganado su beca por sus propios méritos. El lameculismo en la universidad pública.. lo siento, pero no lo puedo defender.

  9. Anònim says:

    Es que parece ser que no has entendido gran cosa. No habla para nada de lameculismo, si no que habla de profesores que se esfuerzan, que trabajan, que investigan y que están donde están a pesar de lo que pagan porque les gusta.
    Una de las cosas que se critica precisamente es la facilidad de contratación de los profesores asociados, cuando precisamente con otro tipo de contratación se establecería un filtro que no se basara en el derecho de pernada o en el amiguismo.

    De todas maneras, siempre es mejor trabajar con amigos que con enemigos.

  10. Silvia says:

    Pues sí, debe ser que no he entendido nada. Yo no leo nada sobre lo que tú dices. Sólo leo
    “su contratación es infinitamente más sencilla que la de un titular, ya que prácticamente se otorga a dedo… o en presencia de un pequeño tribunal en el mejor de los casos, y con previa convocatoria “pública”., es decir, lo mismo que vengo a decir yo… pero sin continuar la crítica.

    Si esas plazas se han concedido a dedo… ¿con qué moral las defendemos? Igual es mejor que desaparezcan, que se limpie la universidad, y que a partir de ahora todas las plazas se otorguen por méritos académicos o profesionales objetivamente demostrables.

    Por cierto, yo no veo que esforzarse por cuatro duros en lo que podría ser un puesto de trabajo digno sea loable. Igual que no me parece bien quien acepta puestos de trabajo gratis en estudios de arquitectura. Denigran la profesión y es competencia desleal. Lo que tendrían que haber hecho no es quejarse ahora que las vacas están flacas, sino no aceptar jamás esas condiciones.

  11. Anònim says:

    cuántos de esos profesores que cobran esa miseria al mes solo se dedican a ser profesores asociados?? o es un extra a parte de sus propios estudios o proyectos a parte? tengo curiosidad por saber cuántos de esos profesores viven solo con esos 600 u 800 euros al mes

  12. DeP says:

    Anònim: los profesores asociados están obligados a tener otro trabajo y tienen que acreditar ejercer su actividad profesional fuera del ámbito académico universitario.

    Si lees con atención el texto, no se está hablando de 600-800 euros al mes, más bien 300-400.

  13. Retroenllaç: Una teoría de los colegios profesionales « n+1

  14. Perr says:

    Varias cosas:
    – Coincido que un puesto de asociado o-de-cualquier-otra-cosa que se haya adjudicado a dedo (creo que son CASI TODOS, por no decir TODOS) no me produce ninguna pena que sea eliminado. Lo siento mucho por los afectados, por aquellos que curran, pero habiendo logrado eso por enchufismo, no hay más de lo que hablar: a la calle.
    – ¿Los profesores asociados mantienen actividad profesional fuera del ámbito académico universitario? Puede ser, y con la ‘ayuda’ de sus estudiantes curritos a la módica cantidad de 0€/h por aquello de que ‘mola mucho trabajar con el profe de proyectos’. Aquí nadie es un corderito.
    Lo lamento mucho por la gente que realmente haya trabajado y se haya merecido su puesto de docente universitario, que seguramente la habrá, y, como siempre, pagan justos por pecadores, pero el sistema (que yo he conocido y conozco de primera mano) de contratación en la Universidad es de los mayores pozos de corruptelas que existen, y eso, no me da ninguna pena que acabe.

  15. Silvia says:

    Otra cosa que no había comentado antes. El hecho de que los profesores se escojan a dedo es peor para todos, porque al final tenemos profesores que en vez de luchar por la regeneración y mejora de las universidades, deben obediencia a sus superiores. Muchos de los profesores nuevos siguen la estela de los “mecenas” que les regalaron su puesto.

    Así, claro, tenemos la misma universidad de hace 30 años. Con el sistema actual de poco servía el “relevo generacional”.

    Total, que vuelvo a mi tesis de que lo que tiene que pasar es que desaparezcan los contratos de asociados y se tome un sistema de funcionariado por oposición. Porque para mí, la ventaja de que existan funcionarios (y su verdadera función pública) es que no están politizados ni se deben a nadie más que a la sociedad.

  16. Retroenllaç: Arquitectura, universidad y precariedad | Galarq Arquitectura

  17. Noelia says:

    Ole Celia! Comparto 100% tus ideas.. era profesora asociada desde hacía 8 años, acabo la tesis doctoral y dos días después me despiden!! He invertido un montón de tiempo, entusiamo y dinero ( traducción de articulos, viajes y congresos, etc..) y ahora todo eso no vale para nada!!
    La situación del arquitecto es precaria de por si, pero la del profesor asociado es increíble, una ilegalidad flagrante que sólo se permite en la institución pública.

  18. Noelia says:

    Por cierto, lo del enchufismo es una chorrada.. a todos los que criticais me gustaria veros trabajando por 400 euros, dedicando todo el tiempo que dedica un profesor asociado, escribiendo artículos y tesis doctorales. A mi por suerte me queda la alegría de encontrarme a mis alumnos y que me digan que me echan de menos en la escuela.. sí a esos profesionales hay que despedirlos que venga Dios y lo vea!!

  19. Silvia says:

    Noelia, no sé qué tiene que ver lo mucho que trabajes o lo poco que cobres con la forma en que hayas conseguido tu trabajo (que no mencionas, por cierto).

    Tu sueldo viene de la Administración, es decir, lo pagamos todos. Y yo soy de las que creen que para que haya verdadera igualdad, al menos lo salarios públicos se deben dar en base a criterios objetivos.

    Luego nos quejamos de la cantidad de asesores de políticos que hay puestos a dedo.. seguro que ellos también dicen que trabajan mucho. Pero yo preferiría que su trabajo lo hiciera alguien que hubiera conseguido el puesto mediante oposición, no por ser “amigo de”. Lo que pasa es que aquí sólo nos parece mal si beneficia a otros.

    Y oye, enhorabuena si has escrito varias “tesis doctorales”, pero no creo que eso te haga mejor profesora.

    • Noelia says:

      Silva, me alegro que me preguntes por como he conseguido mi plaza, que por cierto ya no tengo. Por concurso público con baremación a la que además incluí la acreditación del acsucyl.. agencia de control del sistema universitario que es externa a la universidad y a los enchufismos. Esa plaza se debe renovar, al menos en mi caso, todos los años. De nuevo a través de la acreditación y del concurso público. Conozco gente que en estos.concursos ha perdido su plaza frente a otras personas con mejor currículum.
      En la Universidad existe mucha gente que no trabaja pero te puedo asegurar que esos no son los profesores asociados.
      Creo que la critica es positiva pero no ante un colectivo tan desfavorecido.. sí quieres criticar hazlo contra la Universidad.
      Efectivamente tengo la tesis doctoral, una tan sólo.. por si había dudas al respecto. El mejor profesor es el que tiene entusiasmo y dedicacion, eso lo cumplen la mayor parte de los profesores asociados que conozco.

  20. perr says:

    Coincido que no tiene nada que ver lo que cobres con cómo hayas accedido a esa plaza. Noelia no dudo de tus capacidades y de tu formación y de tu esfuerzo y de todo lo que digas, pero, debes reconocer (o al menos, intentar comprender) que (al menos, en mi entorno) las plazas de profesorado universitario están adjudicadas digitalmente de manera previa a los ‘concursos de méritos’ que se convocan. En cuanto a lo de los 400€ y las críticas, nadie te ha puesto una pistola en el pecho para ser asociada, y todos hemos invertido muuucho tiempo y dinero e ilusión en muchas cosas, así que…

    El colectivo del profesorado universitario, con la que tenemos entre manos, no considero que sea ‘tan desfavorecido’ como dices.

    Te deseo lo mejor y que seas una excelente docente. Saludos.

  21. anna says:

    Grande Celia!

  22. XAvi says:

    SIvia, tu rabia etá justificada sin duda. Pero creo que Celia viene a explicar precisamente que la universidad pública es un todo a cien en el que la calidad y la valía no cuenta. Se suplen las plazas que deberian ser otorgadas por opsición “seria” ( esas en la que te pagan suficiente para poder dedicarte a investigar) con profesores asociados por 4 duros que han pasado un proceso con pocas garantias. Yo creo que Celia es valiente diciendolo. Si tienes más información al respecto, te animo a que la publiques.

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